Ante un nuevo default, Argentina extiende plazo para renegociar deuda

Argentina se encamina a un nuevo default este viernes, el segundo en este siglo, cuando vence el plazo para pagar 500 millones de dólares en intereses de bonos de una deuda que busca renegociar de forma urgente.

El gobierno de Alberto Fernández había extendido hasta este 22 de mayo el día límite para que sus acreedores se adhirieran a una propuesta de reestructuración de un tramo de la deuda pública bajo legislación extranjera por unos 66.000 millones de dólares.

Pero si bien las negociaciones entre el país sudamericano y sus acreedores avanzaban bien, al acercarse la fecha establecida y aún sin acuerdo, a última hora del jueves Argentina amplió por segunda vez, ahora hasta el 2 de junio, el plazo para que los tenedores de bonos se pronuncien sobre un canje.

Tanto el gobierno como los acreedores dan por descontado que Argentina caerá en cese de pagos.

El gobierno argumenta que le resulta difícil pagar tras dos años de recesión, en un contexto de alta inflación (53% en 2019) y aumento de la pobreza (33% en 2019). La crisis se ve agravada por la pandemia del nuevo coronavirus que ha frenado la actividad económica y ha requerido de importantes subsidios para atenuar su efecto en la población más vulnerable y en las empresas.

Esta sería la novena ocasión en que Argentina queda en cesación de pagos en su historia. La última vez fue en 2001, con un impago por más de 100.000 millones de dólares que desencadenó la peor crisis social y económica del país.

Un default este viernes no tendrá la misma gravedad, ya que el país sudamericano sigue negociando con sus acreedores.

– ¿Default corto? –

A pocas horas de que venza el período de gracia para el pago de intereses por 500 millones de dólares, Hans Humes, titular de uno de los grandes fondos acreedores de Argentina, adelantó que ve «difícil evitar algún tipo de default».

«Si hay un espacio para llegar a un compromiso de algún tipo, creo que estaría en sintonía con el interés de todos», afirmó en un coloquio en Washington.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, ya había adelantado que las negociaciones se iban a extender. «Estamos en un proceso en que ambas partes estamos trabajando para lograr un acuerdo», dijo.

La deuda de Argentina totaliza 324.000 millones de dólares, equivalentes a casi el 90% del Producto Interno Bruto.

Guzmán ofreció a los tenedores de bonos un canje por nuevos títulos con un período de gracia de tres años sin pagos, una quita del 5,4% del capital y del 62% de intereses. Pero su oferta fue rechazada.

Los acreedores presentaron sus propias propuestas, que el gobierno dijo estar analizando.

El tiempo apremia, las conversaciones no pueden alargarse.

«Si se consiguen las mayorías para adherir al canje, el default será muy corto. No creo que haya corte de cartas de crédito» que impida importaciones esenciales, por ejemplo de equipos médicos, dijo a la AFP la economista Marina Dal Poggetto, de la firma EcoGo.

«Pero si le dan largas a la negociación, vamos a pagar caro», precisó.

El Fondo Monetario Internacional, que respalda a Argentina en su reestructuración, se declaró alentado por «la disposición de ambas partes a continuar las conversaciones para llegar a un acuerdo», según su vocero Gerry Rice.

– ¿Qué sigue? –

En el calendario de la deuda, a Argentina le esperan otros vencimientos de intereses de bonos a fines de junio. Si se considera el plazo de gracia de 30 días, el plazo máximo para pagar vencería a finales de julio.

Pero si para esa fecha no ha habido acuerdo, «probablemente los bonistas consideren que es más conveniente litigar, dado que piensen que es difícil que Argentina llegue a un arreglo en el corto plazo», indicó a la AFP Ignacio Labaqui, de Medley Global Advisors.

Sebastián Maril, de la consultora Fin.Guru, coincidió.

«Se activarían los juicios en Estados Unidos y habría catarata de malas noticias para el país», consideró.

Una situación de default implica que los acreedores pueden pedir ante la justicia lo que se conoce como la «aceleración» de la deuda, es decir, la exigencia de su pago completo.

Además, al haber bonos en mora existe el riesgo de que entren en el juego los fondos especulativos que adquieren esa deuda a bajo precio para después litigar y tratar de cobrar con grandes ganancias.

Conocidos en Argentina como «buitres», estos fondos ya obtuvieron un triunfo contra el país en los tribunales de Nueva York en 2014.

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Fuente: ARGENTINA | https://www.infobae.com
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