Cosquín Rock 2019: del rock clásico de Don Osvaldo y Ciro, a la renovación urbana de Wos y Miss Bolivia para cerrar el festival - El Portal de Salta

Cosquín Rock 2019: del rock clásico de Don Osvaldo y Ciro, a la renovación urbana de Wos y Miss Bolivia para cerrar el festival

Patricio Santos Fontanet volvió a tocar en Cosquín Rock junto con Don Osvaldo. El show fue el más convocante del festival (Mario Sar)
Terminó otro Cosquín Rock, la 19° edición consecutiva del festival que más convocatoria, historia y mística tiene entre las páginas del rock argentino. En esta ocasión acompañaron más de 120 mil asistentes entre las dos jornadas -65 mil el sábado y 55 mil el domingo-; multitud que contó, una vez más, con un casi completo mapa de lo que a grandes rasgos está pasando en la música local, abordada desde la cultura rock. Si bien el rock sigue siendo hegemónico, ya que las bandas que más convocaron y las que utilizaron los tablados principales fueron las que se valen de un audio, varios gestos y una épica más tradicional, hay cada vez más espacios y más gente curiosa con ganas de ver de cerca a lo más nuevo. En una palabra, lo “urbano”: un gran paraguas en el que caben el hip-hop, el trap, el rap, el reggaetón, el r&b. Rimas y proclamas sobre beats hipnóticos, pegajosos, repetitivamente seductores que entran al cuerpo con el objetivo de desarmar su coraza y ponerlo a bailar. Todas estas propuestas se concentraron en la carpa de circo que hacían tangible el espacio Alternativo.
Una multitud entre las sierras, cautiva por el rock. 55 mil personas presenciaron la jornada del domingo; 120 mil hubo entre los dos días (Cosquín Rock / Sepia Foto Agencia)
Otra de las cuestiones que también tienen que ver con cambios de paradigmas y están tallando con más fuerza, es el reclamo por el cupo femenino en la música. Cada festival organizado presenta números muy bajos de artistas mujeres en las grillas y fueron justamente las poquitas programadas en esta edición del Cosquín Rock las que reclamaron por más espacio para sus colegas. En la misma línea, sí hubo algo en lo que muchos estuvieron de acuerdo, sin distinción de géneros -musicales y sexuales- y fue un accesorio: el pañuelo verde a favor del aborto legal, seguro y gratuito. Estuvo atado a muchísimas chicas y chicos del público, pero también se vio en los micrófonos y las ropas de Don Osvaldo, Miss Bolivia, Ska-P y Eruca Sativa, entre otros.
​La vuelta de Fontanet al Cosquín ​con Don Osvaldo
​Había una expectativa altísima: después de haber obtenido el beneficio de la libertad condicional, Patricio Santos Fontanet reactivó el proyecto Don Osvaldo con una serie de shows en el interior del país. Por eso se preveía que su aparición estaría entre lo más convocante, pero la realidad superó todo tipo de expectativa. Se formó un verdadero mar de gente debajo del escenario sur desde muchas horas antes de la hora señalada, acentuado por una multitud de banderas flameantes que dificultaron la vista hacia la acción. Desde lejos no se vio, pero se pudo escuchar: a nivel técnico, el festival garantizó un sonido nítido en todos sus escenarios.
Aunque el grupo cuente con elementos menos esperados en bandas de este estilo de rock, como violines y percusiones, no alcanzan para despegarse de un sonido homogéneo y ejecutado por músicos de nivel tirando a amateur. A los fans no les importó, les alcanzó con la figura de Fontanet y el carisma sombrío de sus composiciones. Entre canciones de estirpe ricotera, tanguera y 100% callejera, como ‘Mis latidos‘, ‘Un lugar perfecto’ ​y ‘Acordate’, se filtró su bajada de línea. “Por una Argentina sin pasta base”, era su elocuente deseo impreso en letras blancas sobre su remera negra.
Banderas de todos los barrios argentinos e incluso de otros países, como Uruguay y Chile, estuvieron presentes en el show de Don Osvaldo (Cosquín Rock / Sepia Foto Agencia)
También apeló a la rutina de hacer chistes sobre sí mismo. Por ejemplo, al hablar de su look informal: “Un saludo para el jugador del ​R​eal ​M​adrid, ​T​oni ​C​rocs”.​ Y también se animó a tirar el pasito del Fortnite durante el valle en el que entró ​‘Vaso sin fondo’​ durante una zapada.
​La última fue ‘Suerte’, interpretada bajo la mirada de​ un​ ​Osvaldo Pugliese ​colorido, entre ​pop ​y ​psicodélico​. El anti-mufa para todos los músicos argentinos fue tomado como amuleto por Fontanet, aunque en verdad se apoya sobre algo más tangible: “Le agradecemos a José Palazzo porque este es en el único lugar en el que podemos tocar para todo el país”​, dijo para cerrar su participación.​
Miss Bolivia, o cómo ser combativa sin dejar de bailar
La carpa alternativa estaba desbordada: tocaba Miss Bolivia, una que hace rato que pide pista para ser protagonista de alguno de los escenarios principales. Acompañada por una banda módica y un cuerpo de bailarinas urbanas, su cruza de cumbia, rap y electrónica se volvió irresistible para el público, que además agradeció el mensaje claro que bajó Paz Ferreyra con sus rimas. Si no se puede bailar, no es revolución, dicen algunos. Así, ‘El paso’, ‘Bien Warrior’ y ‘Tomate el palo’ rompieron caderas al tiempo en que eran dedicadas “a la fuckin’ policía” o para pedir “por más mujeres músicas en los escenarios”.
Paz fue al hueso con la intro recitada y a capella de ‘Paren de matarnos’, canción que pone de relieve el drama de los femicidios. Así, acentuó el dramatismo para que el mensaje quede grabado de una buena vez, antes de hacer la versión original, bien punk, bien rabiosa.
Paz Ferreyra es Miss Bolivia. Dio un show cargado de ritmo y de mensaje, para una multitud que llenó la carpa alternativa (Mario Sar)
Otras mujeres que se destacaron en la tarde del domingo fueron las Eruca Sativa. Con su descarga rabiosa de rock, sedujeron al público y también reclamaron por más mujeres en los escenarios: “Nosotras estamos paradas acá gracias a la lucha de muchas mujeres. Pedimos por más mujeres en espacios donde fuimos invisibles durante mucho tiempo”, dijo la cantante y guitarrista Lula Bertoldi. Y como mejor que decir, es hacer, invitaron a tres músicas distintas a sumarse a sus canciones: primero, ‘Amor ausente’, con la Bruja Salguero; después el arpa de Sonia Álvarez realzó el carácter de ‘Para que sigamos siendo’; y por último, la rapera Kriz Alaniz sumó su flow a ‘Tarará’ y ‘Latinoamérica’.
El campeón mundial del freestyle sigue buscando la gloria
Valentín Oliva, más conocido como Wos, acaba de coronarse campeón de la batalla de gallos internacional de Red Bull, el título máximo al que pueda aspirar cualquier freestyler. Con ese cinturón llegó al Cosquín Rock para hacer por primera vez un recital convencional, presentando en vivo las canciones que editó en 2018. Por eso era uno de los shows más esperados por parte del público más joven, para ver a quien está en lo más alto de la nueva camada de raperos que llegaron para renovar la escena y quebrar, al fin, el techo de cristal que encapsula el crecimiento del hip-hop local.

Wos se coronó campeón mundial de freestyle e hizo en el festival su primer show en formato tradicional (Mario Sar)
“Al Cosquín llega Valentín, llega el king”, fue una de las primeras rimas que soltó en una improvisación sobre el colchón de la precisa banda que lo acompañó: en la guitarra, Catriel Guerriero -líder de Ca7riel, uno de los proyectos más estimulantes de la música nueva-; Francisco Azorai, en teclados y sintetizador; y Guille Salotti en la batería.
Después fue momento de presentar sus canciones, que describen lo rápido en que se dieron las cosas en su incipiente carrera musical, en líneas como “ya no se que tan real es lo que toco” (‘Andromeda’) o “me fumo un prensado antes que fumarme a la prensa” (‘Abacanado’).
La gente pedía más rimas improvisadas y para dar el gusto, invitó a su amigo Acru, que ayer había rapeado en este mismo espacio. Los dos perfeccionaron su estilo y consolidaron su crecimiento como raperos en la discontinuada competencia El Quinto Escalón. Y ayer se encontraron sobre el escenario del Cosquín para hacer agitar casi todos los brazos. “Acá hay dos reyes del freestyle, pero acá hay un campeón mundial”, le tiró flores Acru a Wos. Y la estrella devolvió: “No hay 2 vs 2, acá hay un equipo”.
El final, con el público encendido no sólo por el calor que se condensaba en la carpa -a la hora del show, la temperatura era de 35 grados- sino por la vibra del show, fue el momento adecuado para ‘Púrpura’, su track más festejado.

Ciro, con el rock de la cintura para abajo
Andrés Ciro juega de local en Cosquín Rock desde el inicio del festival. Antes con Los Piojos, ahora con Los Persas, el cantante siempre le pone todo a sus shows. No escatimó energía para gesticular, actuar sus letras o recorrer de punta a punta y varias veces la pasarela que coronaba el escenario Norte. A bordo de una base que le cuida bien las espaldas -se destacan el baterista Lulo Isod y el bajista Broder Bastos-, el líder despliega todo su histrionismo posible en ‘Juira’, ‘Dale Darling’ o ‘Antes y después’.
Andrés Ciro estuvo una vez más en el festival, al frente de Los Persas. Su histrionismo fue tan festejado como las canciones de su banda y las de Los Piojos (Mario Sar)
Como siempre, lo más festejado fueron las versiones piojosas, entre las que se destacaron ‘Ruleta’ y ‘Tan solo’, con el bajista original del grupo, Micky Rodríguez. A partir de ahí, el show entró en una meseta tanto por lo extendido de las zapadas como por el sostenido ida y vuelta que el frontman tiene con su público. Pero a juzgar por el constante remolino de pogo y las omnipresentes banderas flameantes, la multitud igual lo festejaba.
Ska-P, contra todos los males de este mundo
Con una estética sonora algo fuera de época, pero manteniendo una coherencia con su mensaje combativo, idealista y que denuncia una realidad demasiado pesada, Ska-P fue transversal al lograr captar un público de lo más diverso: rolingas, rastas y punks, unidos para bancar el agite y la bajada de la legendaria banda vasca.
Pulpul, líder de Ska-P, encabezó el baile y la denuncia que propone su banda con letras explícitas y satíricas. Lució una remera con el rostro de Mariano Ferreyra y le dedicó una canción (Mario Sar)
Ellos siempre apuntaron contra el capitalismo, el fascismo, el patriotismo, los medios de comunicación, la iglesia católica, las prohibiciones y en esa siguen. Quizás canciones como ‘Jaque al rey’, que disecciona con sátira al sistema político español, le quedan lejos al público local. Pero eso no fue barrera para incitar a un baile colectivo que fue liberador y catalizador de todas esas broncas.
De todos modos, una canción como ‘Solamente por pensar’, originalmente dedicada al activista italiano Carlo Giuliani -asesinado en 2001 por la policía en una marcha contra el G8-, fue adaptada para Santiago Maldonado. Pulpul, el inquieto cantante de Ska-P, llevó además su rostro sobre una remera roja, con la leyenda “ETERNO”.
​​Cosquín viaja a Nueva York
En conferencia de prensa, el factótum de Cosquín Rock José Palazzo, reveló que el festival sumará una nueva sede internacional a partir de este año. En junio y en el marco de la Latin America Music Conference, tendrá sede en Queens con una programación 100% argentina y ya tiene confirmados a León Gieco, El mató a un policía motorizado, Kevin Johansen y Juan Ingaramo.

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Fuente: ESPECTÁCULOS | https://www.infobae.com
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