Cristina y Alberto Fernández buscan el equilibrio bajo el fantasma del doble comando - El Portal de Salta

Cristina y Alberto Fernández buscan el equilibrio bajo el fantasma del doble comando

(Nicolás Aboaf)Alberto Fernández siempre fue de visita al Instituto Patria. No tuvo, no tiene, ni tendrá oficina en ese espacio estrictamente cristinista aunque en el hall de entrada se imponga sobre una pared la foto de su amigo Néstor Kirchner con el pulgar en alto. Las flores blancas, el aroma a vainilla, la decoración minimalista y el espacio de arte hoy ocupado por cuadros y esculturas de Evita realizados por la artista plástica Nora Patrich son símbolo de un espacio enteramente ocupado por Cristina Fernández, Máximo Kirchner, sus más estrechos colaboradores como Oscar Parrilli y su equipo de comunicación, además de los espacios reservados en cada planta para reuniones y cursos.En los próximos días el precandidato a presidente inaugurará su propio búnker que no será ni el departamento de Puerto Madero, ni su estudio en Callao ni la oficina prestada a metros de la 9 de Julio. México y Balcarce, en San Telmo, será el símbolo de su emancipación.La internación en el Otamendi la semana pasada obligó a Fernández a postergar algunas reuniones y una visita a Rosario, y lo obligó a mostrarse y hablar para desalentar versiones sobre su salud. Hasta se habló de un paso al costado en favor de su compañera de fórmula.Los que lo conocen y los que la conocen a ella se rieron y niegan el doble timón. Primero, dijo una importante dirigente a Infobae que «Cristina no se bajó de precandidata a presidenta a precandidata a vice porque nunca se había subido, aunque fuera la dirigente que más medía en las encuestas. No se bajó sino que se subió para acompañar a Alberto Fernández».Fernández tendió puentes con los gobernadores más alejados de Cristina como Uñac  (@sergiounac)El argumento es la lógica que CFK no aplicó en 2015, cuando, según admitió en «Sinceramente», se ‘equivocó’ al no encabezar la lista de candidatos a diputados nacionales para ‘ayudar’ a Daniel Scioli como candidato a presidente. La misma amiga de Cristina conoce a Fernández aunque un poco menos. Desde lo político desalienta los análisis según los cuáles la ex presidenta manejará la campaña y un eventual gobierno en caso de ganar: «Alberto Fernández no es manejable, si lo fuera no se hubiera ido en 2018 cuando estaba vivo su amigo Néstor Kirchner y Cristina tenía todo el poder». Otros recuerdan: «Cuando ganó Néstor decían que lo manejaría Eduardo Duhalde y también decían que Cristina lo manejaría porque era más conocida. Y cuando ganó ella se hablaba del doble comando y nunca fueron reales ningunas de esas afirmaciones». Además, los que la frecuentan cuentan largas conversaciones que comparten con ella en Recoleta o en Congreso en las que la ven mucho más distendida y hasta aliviada de no cargar con todo el peso de la campaña que vendrá.Hoy, en las negociaciones pesa la palabra de Fernández, que se rodeó de sus más amigos (muchos de ellos alejados por mucho tiempo del kirchnberismo), pero también define en sus charlas con Máximo Kirchner, con Axel Kicillof o Eduardo ‘Wado’ de Pedro. Hay y habrá en el cierre de listas reclamos de los jóvenes K que en Capital tal vez tengan que digerir una precandidatura de Matías Lammens así como en Buenos Aires los intendentes tuvieron que aceptar a Axel Kicillof. Por ahora prima el ejemplo de Cristina que no encabeza aunque las negociaciones con Sergio Massa podrían dejar un tendal de grandes heridos.Kicillof y Magario, la fórmula bonaerense elegida por Cristina, Alberto Fernández y Máximo KAlgunas cosas quedaron trazadas desde antes. Previo a definir la presidencial, CFK alentó a Axel Kicillof para que empezara a caminar la provincia en el verano 2018-2019 y logró imponerlo por sobre los deseos de los intendentes que venían hablando con Máximo Kirchner y ‘Wado’ de Pedro. Estos días, antes del cierre de alianzas y en medio de las negociaciones con Sergio Massa los jefes comunales le volvieron a pedir a Fernández que no repitan errores de la última elección presidencial, cuando él estaba con el tigrense y Cristina decidía sola y a puro dedo. Reclamaron definir el manejo de las listas seccionales con el argumento de que «en la Primera y Tercera Sección los intendentes gobernamos el 80% de los municipios». Ese porcentaje esperan ver reflejado en las listas. En 2015 en cambio se armó la estrategia sin los intendentes. «Salió mal», reprocharon esta semana y repitieron que «está demostrado que donde se gobierna se amplía la diferencia. El intendente tira para arriba». Y mostraron encuestas según las cuales la fórmula nacional y la provincial tendrían menos intención de votos que ellos. Sin decirlo, hacen referencia al fantasma de las ‘tijeras’ y el corte de boletas. De hecho cuatro años atrás hubo quienes las repartieron ya cortadas y hasta Mauricio Macri sufrió en Cambiemos del mismo mal porque María Eugenia Vidal tuvo más votos que la fórmula presidencial.Más allá de las alianzas y las listas, a la pregunta de cómo gobernarían en caso de ser electos se antepone la pregunta de cómo será la campaña, los equipos y las estrategias.Aunque hablan a diario varias veces y antes de la internación Fernández visitaba seguido a Cristina, tienen agendas distintas y frente a algunas cuestiones puntuales estrategias diferentes. Ante el nuevo procesamiento de Claudio Bonadio en su contra, la ex presidenta volvió a responder con su estilo: tuits con mensajes subliminales mientras en voz baja en su entorno se atribuía al juez haber hecho  «copypaste» para volverla a acusar. En su caso, la comunicación (fotos, videos, redes) se maneja desde el Patria bajo la coordinación de Hernán Reibel como siempre.Sobre las causas judiciales, el precandidato presidencial le aseguró a Infobae días atrás que cuando lo consulten siempre la defenderá porque si no lo hiciera estaría dando por cierto las acusaciones contra su compañera de fórmula. Sus redes, sin embargo, están ‘limpias’ y su campaña se presenta ‘positiva’, con mensajes más livianos que críticos desde que tiene community manager bajo el comando de Juan Courel que hasta hace un par de semanas trabajaba en la comunicación de Felipe Solá. El tono se aleja del pasado más confrontativo que mantenía Fernández con sus seguidores cuando dedicaba tiempo a responder en forma más visceral. En el Día del Periodista ella saludó pero cuestionó la pérdida de fuentes laborales y él se mostró más duro y crítico con los medios.Los ‘entornos’Entre ella y él hay amigos compartidos. Es el caso de Jorge Taiana, con quien Cristina pasa horas conversando en su departamento o en su oficina. Taiana es muy amigo de Alberto Fernández y su consultor en materia internacional. Se notó su ausencia en la presentación de un libro de discursos sobre política exterior de CFK que se hizo en el Instituto Patria. Los equipos de la ex presidenta lo presentaron como parte de lo que vendría en caso de ser electos. Sin embargo, no estuvo Taiana en esa presentación, señal inequívoca de que si Alberto Fernández ganara, aunque su posición es proclive al progresismo regional, tendrá una impronta menos cristinista. Al ser consultados distintos referentes respondieron a Infobae que ni Alberto Fernández ni Taiana tuvieron participación en la selección de los discursos elegidos para el libro.Los intendentes del Conurbano piden a Alberto Fernández armar las listas en sus distritosOtro tema fue el viaje de un grupo de dirigentes comandados por Gustavo Menéndez a Washington y Nueva York. Además del intendente de Merlo y de Leonardo Nardini de Malvinas Argentinas, fueron parte de la comitiva Omar Plaini, Silvina Batakis, ‘Huguito’ Moyano y Francisco Cafiero, dirigente porteño primo de Santiago quien es uno de los hombres más cercanos a Alberto Fernández. Decidieron en cambio rechazar el convite algunos referentes del entorno más estrecho de Fernández menos convencidos de que esa sea la forma de posicionar a la Argentina frente a organismos internacionales y financieros. Los que se bajaron son los más cercanos al precandidato a presidente.Los equipos técnicos se integran, coordinados por Nicolás Trotta (rector de la UMET) y Virginia García (ex cuñada de Máximo Kirchner, ex senadora santacruceña cuyo despacho hoy ocupa CFK y secretaria parlamentaria del bloque de Unidad Ciudadana). En paralelo el precandidato, que ha dicho que será su propio jefe de campaña, organiza su agenda con sus más íntimos: Felipe Solá, Fernando ‘Chino’ Navarro y, entre otros, Juan Manuel Olmos, Cafiero y Víctor Santa María que en la interna del PJ porteño que preside se paró en la vereda contraria a La Cámpora y a Mariano Recalde el favorito del cristinismo.Aunque aparecen algunas señales de celos y resquemores en los entornos, algo usual en el poder, es cierto que la mayoría de los dirigentes intentan ser cuidadosos y consultan tanto a Cristina como a Alberto o piden ordenar las actividades para no invadir áreas de otros. Por ahora parece funcionar el esquema. Tanto el presidente del Consejo Nacional Justicialista José Luis Gioja como el apoderado del partido Jorge Landau hablan y se reúnen con los dos. «Somo peronistas, arreglamos todo rápido», se ríe uno de los dos.En Santa Cruz Alberto Fernández juntó al diputado Martín Pérez,  la gobernadora Rosana Bertone, Walter Vuoto,  Alicia Kirchner y su vicegobernador Pablo González (@MartinPerezTDF)Diferencias en las provinciasEn las provincias en algunos casos sí hay diferencias. Así como Alberto Fernández tiene diálogo más fluido con gobernadores y terminó de sumar a Juan Manzur y a Sergio Uñac, alejados del cristinismo, se notan sutilezas. Por ejemplo, en Tierra del Fuego, donde Cristina Fernández explicitó su favoritismo por Walter Vuoto, intendente de Ushuaia electo por La Cámpora. Este año la gobernadora Rosana Bertone, que estaba más cerca de Daniel Scioli en 2015 y que como amiga de Juan Manuel Urtubey se sumó hace unos meses al espacio de Alternativa Federal, terminó acordando con Vuoto la unidad. Ante el temor de una derrota se acercó a sus opositores peronistas y tomó distancia del Gobierno nacional donde tenía buen diálogo con el ministro Rogelio Frigerio. Hace poco Alberto Fernández viajó a la isla y terminó alzando el brazo de los dos dirigente que van por la reelección. Todavía no era precandidato a presidente pero tejía para la unidad. Volvió a verlos en Santa Cruz  mientras que en el Patria Cristina sólo recibió al intendente de Ushuaia.La agendaComo dicen varios dirigentes, recién están en pre campaña y armando el frente. La agenda de viajes la combinan en conjunto y tras  la presentación de «Sinceramente» el próximo martes en Santiago del Estero Cristina y Alberto Fernández intentarán fijar una fecha para ir juntos a Rosario, en Santa Fe.La primera prueba será conformar las listas de común acuerdo. Si los intendentes logran hacerse escuchar, si Lammens va en la Ciudad como candidato a jefe de gobierno y si la cabeza de lista de diputados bonaerenses es liderada por Felipe Solá (o Sergio Massa producto de un acuerdo de fuerzas) y Máximo Kirchner queda en el tercer lugar… entonces tal vez se deje de hablar de un posible doble comando. En ese marco, ambos habrán dejado muchos heridos.Después de los cierres, además, la ex presidenta quiere irse una semana a visitar a su hija Florencia en Cuba. Fernández quedará en Buenos Aires camino a las PASO y sólo con la campaña nacional.SEGUÍ LEYENDO: Exclusivo: el borrador del acuerdo político que negocian Sergio Massa y Máximo Kirchner  

#NoticiasdeSalta #elportaldesalta

Fuente: ARGENTINA | https://www.infobae.com
Cristina y Alberto Fernández buscan el equilibrio bajo el fantasma del doble comando

A %d blogueros les gusta esto: