Hoy puede haber nuevos “telefonazos” y venta de bonos del Banco Central para controlar artificialmente al dólar

Martin Guzman anuncio blanqueo para la construccion
Ministro predicador: Martín Guzmán habla, pero todavía no convence al mercado

El jueves a las cuatro de la tarde, los siete operadores más grandes del mercado, recibieron una llamada. Con gentileza les pidieron que contribuyan a la estabilidad económica en la rueda del viernes para que el contado con liquidación y el dólar Bolsa o MEP no suban. “No hagan operaciones propias, solo las que les pidan sus clientes. Nosotros vamos a saturar la oferta con nuestros propios bonos”, les dijeron. Quien llamaba sabía que las operaciones de arbitraje (cobertura) de los agentes de Bolsa y otros operadores suman un volumen importante del mercado. De esta manera, al no arbitrar podrían favorecer las operaciones de venta de bonos y hacer que el precio de los dólares alternativos baje.

Los operadores entendieron el mensaje, que no fue amenazante ni nada parecido, pero los sorprendió que, al día siguiente, el viernes a las nueve de la mañana, dos horas antes de que abra la Bolsa, les recordaran lo que habían conversado el día anterior.

Por supuesto que los operadores se hablaron entre ellos y entendieron que Martín Guzmán, el ministro de Economía se jugaba mucho en esa rueda porque su medida de aliviar de obstáculos a las operaciones de dólares alternativos estaba fracasando y la presión de Alberto Fernández, era notoria.

A buen entendedor

No se lo había dicho abiertamente, pero hay gestos que le dieron a entender que el respaldo presidencial tenía límites y que necesitaba que el dólar esté controlado cuanto antes. Guzmán le dijo que no le preste atención al “blue” que no es representativo en la economía y que se fije en los dólares alternativos donde iba a concentrar los esfuerzos para bajarlo. “Si lo logramos, bajará el “blue” y habrá menos presión para devaluar”, le dijo.

Para reforzar el mensaje, el Banco Central hizo que el dólar mayorista subiera solo 5 centavos a $ 78,13. Pero este movimiento le costó la venta de USD 40 millones porque se decidió satisfacer toda la demanda de los importadores para descomprimir el mercado alternativo. Por eso el monto de negocios llegó a USD 244 millones, un volumen similar al del día anterior cuando fue fuerte vendedor de reservas, y USD 100 millones por encima de los negocios de las ruedas anteriores cuando, al no venderle dólares a los importadores, logró comprar y reforzar las reservas. En las seis ruedas previas al fatídico jueves pasado, las reservas crecieron USD 123 millones.

La respuesta del mercado fue inmediata. Con las grandes manos afuera de las operaciones y el Banco Central ofreciendo bonos de la deuda, el dólar Bolsa o MEP bajó $ 7,92 a $ 168,83 con negocios por USD 48 millones, un volumen que muestra que la ausencia de los operadores fue compensada con una fuerte intervención vendedora de bonos del Banco Central. El contado con liquidación con negocios por USD 72 millones perdió $ 12,23 a $ 168,83. El “blue”, que quedó afuera de los controles, subió $ 5 a $ 195. Los bonos de la deuda, anotaron ligeras subas y lograron que el riesgo país baje 17 unidades a 1.425 puntos básicos.

Frutilla del postre: a la baja de reservas de la semana pasada también contribuyó la suba del dólar respecto del oro
REUTERS/Leonhard Föger
Frutilla del postre: a la baja de reservas de la semana pasada también contribuyó la suba del dólar respecto del oro
REUTERS/Leonhard Föger (Leonhard Föger/)

La mala noticia fue para las reservas, que perdieron USD 170 millones. En los dos últimos días de la semana pasada bajaron USD 322 millones a 40.499 millones. Es que, además de tener que vender USD 40 millones en el mercado mayorista, siguió el goteo de los depósitos en bancos alrededor de USD 60 millones diarios. Como estos depósitos tienen encaje en el Banco Central, la caída afecta a las reservas. Los depósitos están a punto de quebrar el piso de USD 15 mil millones. Están en el nivel más bajo desde el 20 de octubre de 2016. También incidió la suba del dólar, no solo frente a las principales monedas del mundo, sino ante el oro. Esto implicó que bajó la cotización del metal precioso, del euro, de la libra esterlina y del yuan, componentes principales de las reservas.

La Bolsa terminó en alza a pesar de la desorientación inicial que llevó al S&P Merval, el índice de las acciones líderes, a comenzar 2,6% abajo para luego rebotar y cerrar 1,63% arriba. De esta manera, la bolsa mantuvo un rally de 16 ruedas de alza.

En el exterior, los ADR’s -certificados de tenencias de acciones que cotizan en Wall Street y son clave para operar el contado con liquidación- tuvieron una rueda positiva con solo dos bajas irrelevantes. Cresud (+9,66%) fue lo mejor seguido de IRSA (+6,53%) e IRSA Propiedades Comerciales (+5,34%).

Rueda clave

Hoy será una rueda clave y es casi seguro que el Banco Central intervendrá en la plaza de bonos para controlar a los dólares alternativos porque necesita ganar 24 horas. Mañana licitará bonos que indexan por el tipo de cambio oficial (dolar linked) más otros que pagan tasa Badlar (el promedio de la tasa que los bancos pagan a los que hacen plazos fijos por más de $ 1 millón y que ahora está en 31,12% anual) y bonos indexados por el costo de vida. El resultado de esta licitación de títulos en pesos es clave porque debe afrontar antes de fin de mes vencimientos por casi $ 128 mil millones.

Nadie duda que lo que sucedió el viernes y lo que puede suceder hoy con intervención del Central y, tal vez, con nuevas recomendaciones telefónicas a operadores, es insostenible. La devaluación está al acecho y el Gobierno la quiere evitar. Pero cargar demasiado tiempo con una brecha por encima de 100% es imposible. El desabastecimiento -que ya se nota en algunos productos-, la inflación y el derrumbe de la actividad exportadora son las primeras consecuencias. Por eso, los bonos dolar linked serán la mayor atracción, pero hay que prestar atención porque si la devaluación es con desdoblamiento cambiario, se verán afectados.

La Argentina es imprevisible hasta para el ministro de Economía, que ve fracasar una a una las medidas que se tomaron para calmar al dólar. Lo que le queda por hacer -y va a hacer- es poco, más allá de asumir que el dólar sube por causas más profundas como la desconfianza de inversores, el desaliento de exportadores y la inseguridad jurídica que instala la amenaza a la propiedad privada. Los operadores e inversores le temen más a la política que a la economía y este es el verdadero drama de Alberto Fernández y Martín Guzmán.

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Fuente: ARGENTINA | https://www.infobae.com
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