La caravana migrante en el centro del debate político estadounidense - El Portal de Salta

La caravana migrante en el centro del debate político estadounidense

Las noticias circulan con velocidad, mientras la caravana migrante está llegando a la Ciudad de México y se va propagando, sumando gente a lo largo de su recorrido, desde su inicio, hace unas semanas, en San Pedro Sula, Honduras. Se estima que ahora tiene más de siete mil integrantes, entre hondureños, salvadoreños, guatemaltecos, nicaragüenses, con gran cantidad de mujeres y niños.Indudablemente la enorme presión internacional no ha dado los resultados que se esperaban, de hecho, son cada vez más los contingentes de inmigrantes centroamericanos que se están desplazando. Según la cadena de TV estadounidense CNN, un grupo de cinco mil inmigrantes ingresó a territorio mexicano entre el 19 y el 20 de octubre por la frontera con Guatemala; el 28 de octubre, otro grupo de alrededor de dos mil personas; y el 2 de noviembre, un tercer conjunto conformado por cerca de mil quinientos salvadoreños. En los contingentes también hay gente de esos mismos países que se han sumado.En este contexto de la crisis migratoria se realizaron las elecciones intermedias en los Estados Unidos, en donde el tema de la caravana migrante ha sido un tema político central. Sin ir más lejos, el presidente Donald Trump amenazó revisar el USMCA, que es el nuevo TLCAN (NAFTA, por sus siglas en inglés), que se ha rebautizado como Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA, por sus siglas en inglés) para tomar la dimensión e importancia que se le ha dado.Así, durante los últimos días prosiguió su intimidación permanente y lanzó la Operación Fiel Patriota, donde el ejército de Estados Unidos se desplegó al sur de Texas, a la espera de caravana migrante, con un despliegue de alambre de púas, vallas y miles de militares en la frontera. Siempre buscando atizar a los sectores más radicales, el presidente Trump intentaba motivar a los votantes republicanos a enfocarse en inmigración, un argumento que animó y fortaleció a su base electoral durante la campaña de 2016, buscando convertir el discurso del miedo y la xenofobia en votos en los comicios.En este mismo sentido, no demoró la reacción del ex presidente Barack Obama, quien realizó fuerte críticas al Partido Republicano por intentar una campaña de miedo de cara a las elecciones. “Todos los candidatos tratan de infundir miedo en los electores y para ello utilizan la supuesta amenaza de la caravana de migrantes pobres y descalzos, de refugiados que se encuentran a miles de millas de distancia”.Un tema que no se puede soslayar es el de la elección para senador en Texas, en donde, a pesar de la derrota, Beto O’Rourke, de 46 años, consiguió el respaldo del 48% de los casi ocho millones de texanos que salieron a votar. Con una diferencia exigua de 300 mil votos, el candidato demócrata sostenía: “No es verdad que la caravana aumente el miedo por la inmigración en el país”. Un resultado que muestra hasta qué punto las simpatías del discurso demócrata impregnó el electorado sureño, tradicionalmente republicano. De la misma forma, esta elección nos muestra a un gobierno que puede tener dificultades para obtener el financiamiento que necesita para el proyecto de construcción del muro, dado que una Cámara de Representantes con mayoría demócrata posiblemente resista esta iniciativa y consiga debilitarla.También con el foco puesto en el desarrollo, el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, anunció un pedido a los gobiernos de Estados Unidos y Canadá para que destinen recursos para impulsar el desarrollo en Centroamérica. “Si hay crecimiento económico en Guatemala, Honduras, El Salvador, en Chiapas, en Tabasco, en Oaxaca, no va a haber fenómeno migratorio. No se puede estar enfrentado este problema solo con el uso de la fuerza, hay que garantizar los derechos humanos. El principal derecho es el derecho a la vida, de salir a buscar a mitigar el hambre”, dijo.El líder de Morena ya había hablado de hacer un pacto económico de 30 mil millones de dólares con Estados Unidos para impulsar la productividad y el desarrollo de la región, pero esta es la primera vez que también incluye al otro gigante del norte, Canadá, en su propuesta.En el medio de la crisis, el presidente saliente, Enrique Peña Nieto, lanzó un plan para migrantes llamado Estás en tu Casa, siempre y cuando las personas se encuentren en Oaxaca y en Chiapas. Con este proyecto, expuso, los viajantes podrán recibir atención médica, mandar a sus hijos a la escuela, obtener una identificación temporal para hacer trámites que regularizan su situación migratoria, y entrar y salir de los albergues de Chiapas o Oaxaca cuando así lo deseen. Asimismo, dijo, les permitirá tener acceso al programa de empleo temporal. De todas formas, la adhesión al programa ha sido muy exigua, ya que poco más de 1550 personas han aceptado la propuesta, 927 han pedido regresar a sus países y 3230 tramitan una solicitud de refugio en Chiapas, de acuerdo con el último corte de las autoridades mexicanas.La mayoría rechaza el plan y avanza por territorio mexicano. Este ha sido el rasgo marcado durante estas semanas, donde el Gobierno mexicano condiciona la ayuda a los que tienen papeles y desde Estados Unidos los republicanos intentan capitalizar en lo político una crisis migratoria que dista de ser contenida y se expande.Siempre la respuesta de las autoridades del Gobierno de México ha sido poco clara, confusa y en algún sentido contradictoria. Porque muchos de los funcionarios, salientes en un mes, se muestran sensibles por la misma actitud que intentan mostrarse distintos a la extrema mano dura y asfixiante del Gobierno de Estados Unidos hacia los migrantes incluidos, los mismos mexicanos.”De las imágenes se puede observar que esta movilización ha logrado dar una visibilidad que nunca tuvo, porque este es un fenómeno que se viene dando desde hace mucho tiempo pero que nadie quería ver”, dijo Cesar Ríos, del Instituto Salvadoreño del Migrante, una organización dedicada a los deportados. Es muy importante señalar que desde hace muchos años existe esta forma de éxodo de manera dispersa en donde miles de personas han sufrido la deportación de las autoridades y la victimización por parte del crimen organizado.En los últimos días se volvió a conversar acerca de una propuesta estadounidense. Recordemos que fue la misma administración de Trump quien le propuso a México, hace unos meses, un acuerdo de tercer país seguro en el cual el Gobierno gestionaría las solicitudes de asilo de aquellos que vienen migrando desde Centroamérica huyendo de las condiciones extremas de violencia y pobreza.Con un acuerdo de este tipo, los migrantes que busquen refugio en alguno de los países firmantes podrían solicitarlo al primero que tengan acceso. Así, México sería quien absorbería la mayor parte de los costos presupuestarios y estaría obligado a atender las necesidades inmediatas de todos los migrantes. A simple vista este acuerdo como mecanismo de cooperación puede representar un enorme costo económico, que sin duda puede favorecer a los Estados Unidos, quien evitaría la responsabilidad histórica que ha mantenido con los países centroamericanos, con la única intención de reducir la inmigración, aligerando su sistema de asilo y refugio.Está en dudas, entonces, la capacidad de México para adoptar este mecanismo, ya que representa un aumento significativo de las peticiones de asilo, lo que llevaría a una situación difícil a su sistema migratorio. Esta idea que se vuelve a reflotar ha sido defendida con mucha firmeza por Estados Unidos. Casi en sincronía a que legisladores norteamericanos promovieran una iniciativa de ley que les permitiría regresar solicitantes de asilo centroamericanos a México en forma unilateral. Estas acciones demuestran la enorme presión hacia el país centroamericano. Habrá que esperar la reacción de la opinión pública mexicana y las medidas del nuevo equipo gobernante encabezado por Andrés Manuel López Obrador.El paso de las elecciones en Estados Unidos no detuvo el debate político y continuó con su intensidad retórica, porque el tema de la crisis migratoria seguirá siendo un desafío para la región. Mientras tanto, a la caravana aún le faltan unos mil kilómetros para llegar al paso fronterizo más cercano, en McAllen, Texas, pero con otra ruta alternativa el recorrido podría duplicarse si los migrantes se encaminan hacia el paso de Tijuana-San Diego. Así, los migrantes día a día enfrentan una lucha fatídica por llegar a Estados Unidos.

El autor es director ejecutivo de SOS Discriminación. Especialista en Planificación Estratégica.

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Fuente: ARGENTINA | https://www.infobae.com
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