La lucha de un infectólogo en el conurbano: “Lo épico es que entre todos podamos hacer frente a esta pandemia”

El doctor José María Malvido dirige la Unidad de Infectología del Hospital Provincial Balestrini de Ciudad Evita, en La Matanza
El doctor José María Malvido dirige la Unidad de Infectología del Hospital Provincial Balestrini de Ciudad Evita, en La Matanza

Las antiparras dejan ver sus ojos cansados pero alertas. Y sus primeras palabras transmiten una mezcla de adrenalina y pasión. En estos días de conmoción por el avance del coronavirus COVID-19, José María Malvido (42) tiene a cargo la Unidad de Infectología de uno de los tres hospitales públicos provinciales de La Matanza, el municipio con más cantidad de habitantes, cifra cercana al 1,8 millón, el corazón del conurbano bonaerense.

Se formó en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y es el jefe de la Unidad de Infectología del Hospital Zonal General de Agudos “Dr. Alberto Edgardo Balestrini”, de Ciudad Evita, inaugurado en 2013, en el partido de La Matanza. Allí, ya hay 4 eventos relacionados de coronavirus COVID-19, de los cuales uno es positivo. Por su ubicación, este hospital es el segundo centro de derivación, después del Hospital “Dr. Alberto Antranik Eurnekian” de Ezeiza, preparado para recibir pacientes sospechosos de coronavirus detectados en los arribos al aeropuerto de Ezeiza.

“No estoy haciendo nada épico. Estoy haciendo lo que me corresponde, lo que me apasiona y siempre soñé: poner al servicio de la salud pública mi formación pública. Lo épico es que, entre todos, el equipo de salud y la sociedad, podamos enfrentar esta pandemia”, dice a Infobae con esperanza y convicción.

Lo repite en un video que grabó el domingo en el hospital para Infobae, antes de evaluar un nuevo caso relacionado con coronavirus. “Nosotros estamos acá, ustedes quédense en sus casas. Abran las ventanas, dejen entrar el sol y el viento”, le pide a la gente. Luego explicará que el sol inactiva al virus y el viento mueve las gotitas, acciones que ayudan a disiparlo. “Los aplausos de la gente nos llena el alma -asegura-, pero no olvidemos que todos tenemos que poner el hombro”.

“La logística es clave en esta batalla”

Hospital Zonal General de Agudos “Dr. Alberto Edgardo Balestrini”, de Ciudad Evita, inaugurado en 2013, en el partido de La Matanza
Hospital Zonal General de Agudos “Dr. Alberto Edgardo Balestrini”, de Ciudad Evita, inaugurado en 2013, en el partido de La Matanza

José María no deja dudas sobre cómo debe funcionar el hospital ante esta inédita situación sanitaria global. “La logística es clave para que el hospital esté a la altura de las circunstancias. Estamos todos conectados, médicos, enfermeros, personal de laboratorio, de limpieza, administrativos, todos”.

Con casi 12 años de formación -5 años y medio de carrera, 2 de residencia en clínica médica y 4 en infectología- es también jefe del servicio de infectología y control de infecciones de la Clínica Modelo de Morón y docente en la Universidad de La Matanza (UNLM), construida en la vieja fábrica de autos donde trabajó y se jubiló su papá, coincidencia que lo emociona.

Hace varias semanas que duerme poco y no sabe cuándo es sábado, domingo o feriado. Está separado, tiene dos hijos chiquitos, de 2 y 3 años, con quienes quisiera pasar más tiempo, y hace apenas 20 días su papá sufrió un infarto y tiene que someterse a un bypass. Hoy, la pandemia del coronavirus es su ocupación 24 por 7, con dos celulares que suenan sin respiro. “Me sostiene la pasión que siento por la tarea que me toca ejercer en este momento crucial”, confiesa a Infobae.

El primer paciente con coronavirus en el hospital

Hasta el lunes 16, en el hospital preocupaban más los vuelos del mosquito del dengue que los del aeropuerto de Ezeiza. Pero ese día llegó el primer caso de coronavirus al hospital. Se trató de una pareja de neuquinos, de unos treinta y pico, que habían llegado a Ezeiza, procedentes de Francia, con paso previo por España.

En el hospital ya hay 4 pacientes relacionados con el COVID-19, el virus que tiene en vilo al mundo
En el hospital ya hay 4 pacientes relacionados con el COVID-19, el virus que tiene en vilo al mundo

Fueron derivados por el personal de Sanidad de Frontera. El muchacho tuvo fiebre el primer día y nada más; la chica siempre estuvo sin síntomas”, cuenta José María. “Fueron aislados y se realizaron los análisis correspondientes: primero el hisopado que enviamos al Hospital Posadas para saber si tienen influenza A y B; y si la muestra da negativo pasa al Instituto Malbrán donde se analiza la presencia o no de coronavirus. Todo el circuito lleva entre 4 y 5 días. La chica es una paciente que llamamos ‘de contacto estrecho’ y quedó aislada en el hospital porque no puede regresar a su domicilio en Neuquén. El análisis del joven dio coronavirus positivo. Los dos se encuentran en buen estado de salud”.

Poco después llegó una pareja de australianos con síntomas de coronavirus, también derivados de Ezeiza. Uno de ellos está en terapia intensiva, estable, y el otro aislado en una habitación. El domingo llegó otro paciente sospechoso de haber contraído el virus y se esperan los resultados de las muestras.

Charla motivacional y un remate de Dolina

A José María la pandemia de la gripe A en 2009 lo encontró en plena residencia en infectología en la Trinidad Mitre. “Estaba maravillado, como un jugador de fútbol queriendo participar en un campeonato mundial; lo digo por lo que significan estos momentos para mi profesión, no por lo que significa una pandemia para la población”.

El hospital Balestrini se inauguró en 2013. “Estoy acá desde el día cero, desde que empezó la obra. En ese tiempo todos en el equipo de salud -éramos diez- pusimos el hombro, hacíamos de ‘todólogo’, como decimos en broma. Nos ocupábamos de poner la basura en las bolsas que corresponden, cargar alcohol en gel, diluir lavandina, pasar el trapo al piso”, recuerda José María. En los seis años que lleva en el hospital sumó experiencia en la atención de casos de dengue, sarampión, zika, chikungunya​, entre otras enfermedades infectocontagiosas.

El jueves 19, horas antes de que el Presidente de la Nación anunciara la cuarentena obligatoria, se puso al frente del personal médico y no médico y brindó dos charlas motivacionales. Con la distancia recomendada entre unos y otros, reunió en dos grupos a enfermeros, trabajadores sociales, administrativos, de limpieza, a todos. Y les habló sobre el arduo trabajo que se viene.

“Terminé la charla con una frase de Alejandro Dolina, de su libro Crónicas del Ángel Gris, que me encanta, del capítulo Instrucciones para elegir en un picado ”, cuenta José María a Infobae. La frase elegida es la siguiente: “Uno juega mejor con sus amigos. Ellos serán generosos, lo ayudarán, lo comprenderán, lo alentarán y lo perdonarán. Un equipo de hombres y mujeres que se respetan y se quieren es invencible. Y si no lo es, más vale compartir la derrota con los amigos, que la victoria con extraños e indeseables”.

José María tiene un cable a tierra: desde hace 5 años conduce un programa en una radio comunitaria de La Matanza, FM Fribuay Rock 90.7. Se llama Barrilete Cósmico, va los jueves de 19 a 21, y si todo mejora, volverá en abril. “No trata temas médicos, es un aquelarre de historias mundanas, música, cultura, noticias, emociones y mucha solidaridad, para sacar los pies de la tierra y volar”, apunta.

“No tengo miedo, soy infectólogo”

“El nuestro es un trabajo multidisciplinario: directivos, guardia, clínica médica, terapia, epidemiología, enfermería, trabajadoras sociales, todos. Lo épico es que en esta batalla nos acompañe la sociedad. Me emociona, por ejemplo, que las maestras de jardín de mis hijos se ocupen de mandarles tarea; también que la gente reconozca nuestro trabajo y nos den fuerzas, como los aplausos masivos que nos brindaron, o el cartel ‘Gracias, Uds pueden’ que me dejaron el otro día en la puerta de mi casa”.

Hace unos días los vecinos le dejaron un cartel en la puerta de su casa para darle fuerzas en esta batalla
Hace unos días los vecinos le dejaron un cartel en la puerta de su casa para darle fuerzas en esta batalla

“Por estos días todos los que somos personal de la salud estamos cansados, pero estamos conectados entre todos, ayudándonos, extrañamos ver a nuestros hijos, ver a la gente que amamos, estamos haciendo lo que nos gusta y amamos, para lo que nos formamos”, dice tranquilo José María. Deja el celular, se saca el guardapolvo, se pone el ambo, la cofia, el barbijo, las antiparras, los guantes y los cubrebotas. Está listo para ingresar a la habitación de aislamiento.

– ¿Tenés miedo de exponer tu salud?

– No tengo miedo, soy infectólogo, trabajo todos los días con pacientes enfermedades infecto contagiosas. Me cuido y al cuidarme y usar las medidas que corresponden, me da la tranquilidad que necesito para trabajar. Yo no pienso en eso, en medio de la adrenalina del trabajo, es que son muchos años de entrenamiento en el oficio”.

E insiste: “No estoy haciendo nada épico. Estoy haciendo lo que me corresponde, lo que me apasiona. Yo no soy ningún héroe. Héroes son mis padres: mi mamá ocupándose de la casa y de nosotros, y mi viejo, hijo de inmigrantes españoles, que no tenía para comer y me hizo universitario, a mí y a mi hermana que es psicóloga, también egresada de la UBA”.

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Fuente: ARGENTINA | https://www.infobae.com
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