Pani y Mariano Chiesa: "Nos apasiona hacer lo que queremos" - El Portal de Salta

Pani y Mariano Chiesa: "Nos apasiona hacer lo que queremos"

Mariano y Pani en la casa que alquilaron este verano en Nordelta.Una foto en Instagram les cambió la vida. Pani Trotta (35) –en realidad se llama Eliana, pero se hizo conocida por el apodo familiar gracias a sus tortas y su comida casera– posteó el 19 de abril de 2015: «Carcajada como respuesta a todo».Mariano Chiesa (37), locutor, actor, cantante y uno de los artistas más importantes del teatro musical en el país, sin saber que ella era una prestigiosa pastelera, le mandó un mensaje privado. Fue amor a primera vista –o a primer «visto»–, reconocen los papás de Matilda (un año y cinco meses).A juzgar por los resultados, desde que comparten todo se han potenciado profesionalmente. Ella es empresaria gastronómica, tiene seis sucursales en Buenos Aires, dos franquicias en el exterior (Lima y Asunción), otras próximas a inaugurarse en Villa Devoto y Nordelta, un centro de producción en José León Suárez, el Crocakes (un food truck con Mariano), y acaba de presentar su primer libro, Pani la vida es rica (Atlántida Libros).Él, hijo de la cantante Simonette, triunfó en Avenida Q, Casi normales, Los monstruos y Marco Polo. En 2018 ganó el ACE por su protagónico con Valeria Lynch en Sunset Boulevard y será Tito Lectoure en la biopic sobre Carlos Monzón que se estrenará este año. Además, es una de las voces más solicitadas en publicidad (por ejemplo, los mosquitos de una línea de insecticidas), trabajó con Fernando Peña, Elizabeth Vernaci y Mario Pergolini (hizo a las cucarachas de CQC), en la serie Kelly’s Mashup y en Gaturro, entre otros infantiles.Por su actuación protagónica en Sunset Boulevard, donde compartió cartel con Valeria Lynch, Chiesa ganó el ACE 2018.–Pani le dedica un capítulo de su libro a la pareja, desde cómo se conocieron hasta cuando nació Matilda. ¿En serio no sabías quién era cuando la viste en esa foto?Mariano: ¡No tenía ni idea! Ella apareció entre las recomendaciones a seguir y me pareció muy linda la foto, porque Eli tenía unas cajas y estaba riéndose a carcajadas. En el primer mensaje le pregunté si se reía así o estaba actuando.Pani: No sé por qué, pero me llamó la atención su comentario y también me metí en su perfil. Tenía fotos muy producidas, porque estaba haciendo Casi normales, y me dije: «¿Quién es este pibe? Está buenísimo… ¿De dónde salió?». Y le seguí la charla.M: La invité a tomar un café, pero cuando nos pasamos los WhatsApps empezamos con audios. Yo le hablaba haciéndome el canchero: «Ah, sí… Pani lalalalá» (engola la voz). Ella me gastaba: «¡Uy, pero si me hacés una locución me va a salir una fortuna y te voy a tener que pagar con tortas!». Cuando le pregunté dónde nos encontrábamos, me respondió: «En mi local». Me citó en el de Recoleta, pero no la relacioné con la marca. Fue muy gracioso, porque venía caminando por Vicente López y de golpe vi un Pani gigante.–»¡Voy a salir con un cartel!», pensaste…M: Pensé: «¿Cómo esta piba me invita a tomar un café justo acá? Estamos expuestos con sus empleados, la gente nos mira porque la conocen…». Pero entré en el juego y le di un regalo que le había comprado.P: ¿Quién va a la primera cita con un regalo? Me salió decirle: «¿Cómo me vas a regalar algo si no me conocés…? Esto lo tenías en el auto. Se lo ibas a dar a otra chica ¡y lo bajaste!».M: ¡¿Cómo voy a hacer eso?! Habíamos estado hablando. Me había mostrado fotos de su casa y yo le había señalado que le faltaba un poco de luz. Ella me explicó que recién se había mudado. Le pregunté si le gustan los animales: «¿Los gatos o los perros?». Su respuesta: «Prefiero los perros». Vi una lámpara con forma de perro y me pareció divertido.Eliana –Pani– y Mariano, con la pequeña Matilda, en sus vacaciones en Punta del Este.–¿Es una sensación o desde que están juntos les va mejor?M: Somos muy «inconscientes» en lo que hacemos. Nos divierte, nos apasiona. Empieza a fluir y siempre vamos para adelante.P: Todo lo que hizo Marian tuvo premio. Yo admiro mucho su laburo: es extremadamente perfeccionista en cada cosa que emprende. Veo todo su esfuerzo y me da un gran orgullo.M: ¡Eli es igual! El otro día, hablando con mi suegra, le comentaba: «¿Sabés lo que me pasa con tu hija? Yo la admiro y la respeto». Ella sigue y sigue y a veces tengo que frenarla: «Pará, esto no le pasa a todo el mundo… ¿Sabés la cantidad de pibas que están tratando de vender un muffin y no la pegan? Vos sos una iluminada: abrís un local y explota». Por eso, cada tanto necesito señalarle: «¿Sos consciente de lo que te está pasando?».P: ¡Nooo! Y me gusta no serlo, eh! Me muevo mucho por intuición. Yo siento que tengo algo adentro que quiero expresar en una torta, en una receta o en la decoración de cada local.M: Hay mucho respeto por lo que hacemos y no nos cabe vender humo. El día que gané el ACE por Sunset Boulevard, en vez de salir a festejar fuimos a casa. Cuando llegamos, Matilda empezó a llorar y yo me quedé acostado a su lado con el traje puesto, haciéndole mimos hasta que se durmió.P: ¡Fue el mejor festejo por el ACE!M: Hay cosas que tienen que ver con el show, pero nosotros buscamos todo el tiempo ese equilibrio. Ojo, tampoco es que vamos caminando por la calle y la gente nos para.P: A vos te reconocen y a veces te piden: «¡Haceme voces!».–¿A Matilda le hacés voces?M: ¡Todo el tiempo! Tiene un oído que me asusta, porque entiende dónde estoy poniendo la voz para hacerle «y de golpe (le da tono de suspenso) vino el hombre y le dijo…». Se queda mirándome y hace: «¡grraaagrrr…!». El otro día la estaba bañando y cuando la paré para secarla empezó a escuchar el ruido del agua desagotando e imitó el sonido. Sorprendido, le señalé: «¡¿Viste cómo hace el agua?!»… ¡Y volvió a hacerlo!P: El sube a las redes videos de Matilda y como tiene fans decimos: «¡Es influencer!» (estallan en carcajadas).Eliana estudiaba Publicidad hasta que decidió vender las tortas que cocinaba en su casa, iniciando su camino en la gastronomía. Hoy es toda una emprendedora.–¿Para ustedes la vida es rica?Los dos: ¡¡¡Siiií!!!P: Por eso hay que vivir lleno de alegría y confianza en uno mismo, porque como me dijo una vez mi mamá: «Cuidado con lo que deseás: ¡se te puede cumplir!».M: ¡Sí! Y desde hace un año y medio, si tenemos que resumir una contestación para tu pregunta, es: «Sí. ¡La vida es rica! ¡La tenemos a Matilda!». Somos felices. ¿Qué más queremos? ¡Ya está!Por Graciela Guiñazú.Fotos: Fabián Mattiazzi y álbum familiarSEGUÍ LEYENDO:»Sunset Boulevard» o cómo convertir un clásico del cine en un musical atrapanteLos cocineros de la Rodrigo Bueno: cerca del río y con sabores latinoamericanos

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Fuente: ARGENTINA | https://www.infobae.com
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