Planifica tu vida de nuevo, con compasión

Even as we are optimistic about re-emerging from this pandemic, plotting the future can feel daunting or even downright impossible. (Luci Gutiérrez/The New York Times) -- NO SALES; FOR EDITORIAL USE ONLY WITH NYT STORY ENVISION THE FUTURE BY KAYLEEN SCHAEFER FOR MAY 2, 2021. ALL OTHER USE PROHIBITED. --
Even as we are optimistic about re-emerging from this pandemic, plotting the future can feel daunting or even downright impossible. (Luci Gutiérrez/The New York Times) — NO SALES; FOR EDITORIAL USE ONLY WITH NYT STORY ENVISION THE FUTURE BY KAYLEEN SCHAEFER FOR MAY 2, 2021. ALL OTHER USE PROHIBITED. — (LUCI GUTIÉRREZ/)

Especial para Infobae de The New York Times.

(At Home)

Poder planificar tu vida te hace sentir que tienes control sobre ella. Es reconfortante trazar cómo quieres que sea tu existencia en un año o cinco.

Pero en marzo de 2020, cuando la pandemia envió a la gente a su casa y subsumió gran parte de lo que parecía ser una certeza sobre el mundo, quedó claro que este control era una ilusión. No importa cuánto planeemos, la vida puede ser contundente e inesperada y poner todo de cabeza. Es por eso que ahora, incluso siendo optimistas sobre la posibilidad de resurgir y trazarnos metas a largo plazo de nuevo, planificar el futuro puede parecer abrumador o algo casi imposible. Las bolas de cristal de muchas personas están nubladas y llenas de ansiedad. No estamos seguros, tras un año de posiblemente no ver más allá del momento en el que pudiéramos resolver ese rompecabezas de mil piezas, sobre qué hacer con la vida que todavía tenemos la suerte de tener.

Melanie Deziel, de 30 años, tuvo su primer hijo en septiembre de 2019 y planeaba tener un segundo poco después, ya que tanto a ella como a su esposo les encanta tener hermanos. Pero, en cambio, cuando las reuniones en persona fueron restringidas, Deziel vio cómo sus ingresos de conferencista de mercadeo se evaporaron y ella y sus familiares se mudaron de manera espontánea de Jersey City, Nueva Jersey, ya que ya no necesitaban estar cerca de la ciudad de Nueva York para reuniones y querían un espacio más grande y económico.

En Raleigh, Carolina del Norte, alquilaron un apartamento tras realizar un recorrido por video. En la actualidad, Deziel tiene un nuevo trabajo como directora de contenido en una compañía de mercadeo, su familia está instalada en un nuevo hogar y su hija tiene 19 meses, pero Deziel ya no está segura de tener un segundo hijo.

“Es muy difícil planificar el futuro”, dijo Deziel. “Incluso hoy es una locura pensar en cómo serán los próximos dos meses. Hay demasiadas incógnitas. Es casi aterrador tomar una decisión como esa”.

Llámalo “bloqueo del futuro” o ser incapaz de imaginar cuáles son tus metas tras vivir un periodo en el que pudiste posponer decisiones importantes o te viste obligado a hacerlo. Incluso antes de la pandemia, los cambios culturales y la crisis económica retrasaron hitos tradicionales de la vida adulta como terminar la universidad, casarse y tener hijos. La pandemia intensificó más esos retrasos. De repente, muchas personas no pudieron pagar sus rentas y tuvieron que regresar a las casas de sus padres, mientras que otros fueron suspendidos de manera indefinida de un empleo, decidieron posponer un matrimonio o no tener un hijo.

‘Planificar estaba siendo negativo para ellos’.

Cuando comenzó la pandemia, Ben Michaelis, psicólogo clínico y autor de “Your Next Big Thing: Ten Small Steps to Get Moving and Get Happy” (Tu próximo gran proyecto: diez pequeños pasos para empezar a moverse y ser feliz), les aconsejó a sus clientes que dejaran de planificar. Para poder sobrevivir a los enormes cambios que estaban ocurriendo, Michaelis les dijo que no pensaran en ningún futuro más allá de la próxima semana.

“Planificar estaba siendo negativo para ellos”, dijo.

A medida que la pandemia continuaba, los marcadores habituales que definen vidas y ayudan a cerrar capítulos y entrar en otros —cumpleaños, graduaciones, bodas— se realizaron a través de videollamadas, si es que acaso sucedían. Y esa experiencia no es la misma.

Ahora estamos al borde de un futuro difuso, pero un futuro, al fin y al cabo. Muchas personas están emergiendo de la pandemia y han aclarado o modificado expectativas sobre sus vidas, en parte porque el coronavirus expuso su mortalidad.

“La pandemia dejó clara la posibilidad de que la muerte no es necesariamente algo que te ocurrirá cuando tengas 88 años”, dijo Hal Hershfield, profesor asociado de Mercadeo y Comportamiento en la Toma de Decisiones en la Escuela de Administración Anderson de la Universidad de California en Los Ángeles, quien estudia el proceso de toma de decisiones a largo plazo. “Podría suceder antes”.

Pero incluso teniendo nuevas prioridades sobre lo que es importante y lo que no, es difícil planificar. Quedar confinado junto a su novia pocos meses después de que comenzaran a vivir juntos hizo que Marcus Garrett, un auditor en Houston de 38 años, estuviera seguro de que quería casarse con ella.

“Si pudimos sobrevivir a una pandemia, podemos sobrevivir a cualquier cosa”, dijo. Y aunque le propuso matrimonio en marzo, la pareja no está pensando en casarse sino hasta el otoño de 2022.

“Es difícil imaginar la tranquilidad”, dijo Garrett. “Se siente como si algo siniestro la descarrilará, así que, ¿para qué planificar algo?”.

‘Date un poco de gracia’.

Entonces, ¿qué hacer si sientes este “bloqueo del futuro”?

Primero que todo, dite a ti mismo que está bien querer buscar algo grande y emocionante para ti, incluso aunque todavía estés recuperándote del miedo y la pérdida de la pandemia. En otras palabras, puede que este no parezca un buen momento para casarte o tener un bebé, pero puede que tampoco sea un mal momento.

“El presente, o alguna versión del presente, podría ser un momento tan bueno como cualquier otro”, afirmó Hershfield. “Esto es parte del mundo modificado en el que vivimos ahora. Puede haber algo de tristeza junto a lo positivo”.

El siguiente paso es escapar de tu mente. Pensar en el futuro no va a disminuir tu ansiedad al respecto. Michaelis aconseja que, en cambio, realices pequeñas acciones hacia un objetivo importante. Por ejemplo, si estás pensando en mudarte, ve a una casa o apartamento en exhibición. O si crees que quieres comenzar una relación romántica, pasa unos 10 minutos en una aplicación de citas.

“Prueba algo y ve cómo se siente y funciona”, dijo Michaelis.Considerando la manera en que funciona la mente, esas cosas que parecían muy complicadas se vuelven de repente muy factibles”.

Mientras apuntas en grande, intenta ignorar la voz que podría estarte diciendo que el tiempo está corriendo. Es posible que el cambio no suceda tan rápido como crees que debería ocurrir. Deja que se tome el tiempo que sea necesario: en ese espacio quizás tengas más posibilidades de perfeccionar tus objetivos.

“Creo que asumimos que debemos tener todas las respuestas, incluso en medio de un evento incierto y realmente complicado como una pandemia”, afirmó Laurie Santos, profesora de Psicología en la Universidad de Yale y presentadora del pódcast “The Happiness Lab” (El laboratorio de la felicidad). “Si estás teniendo problemas con una decisión, la respuesta correcta es darte un poco de gracia”.

Fuente: ARGENTINA | https://www.infobae.com
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